Especialidades dentales
Roncopatía y apnea del sueño
Aunque se suele relacionar el roncar al bien dormir, el ronquido puede estar asociado a un gran problema de salud: la apnea del sueño. Aquí hablamos sobre roncopatía y apneas.
Pese a que históricamente se ha asociado el roncar al dormir bien, la realidad es que detrás de cada ronquido puede ocultarse un gran problema de salud: las apneas. Respondemos todo lo que tienes que saber sobre la roncopatía y las apneas del sueño en este artículo.
¿Qué es el ronquido? NO es dormir bien
Roncar se ha relacionado tradicionalmente con el buen descanso y el dormir profundamente, pero puede ser todo lo contrario.
El ronquido se produce porque el aire pasa con dificultad por la vía aérea superior y hace vibrar los tejidos blandos de la garganta, el paladar, la úvula, la lengua y las paredes. Es decir, es sonido, pero ese sonido nos está avisando de que el aire puede no estar pasando como debería. Pero una cosa es un ronquido simple, que puede ser molesto para el de al lado pero inofensivo, y otra muy diferente es cuando viene acompañado de apneas o hipopneas del sueño.

¿Qué son las apneas e hipopneas del sueño?
En términos generales, una apnea es un cese completo del flujo aéreo durante el sueño mientras que una hipopnea es una reducción parcial. Estas pausas pueden ser de diversa duración, desde unos pocos segundos hasta incluso dos o tres minutos en casos excepcionales y suelen terminar con un ronquido más brusco o un resoplido.

TIPOS DE APNEAS
Aunque el concepto se usa de manera genérica independientemente de su causa, podemos distinguir dos tipos de apneas y ambas merecen atención.
Apnea obstructiva del sueño (AOS)
La apnea obstructiva del sueño es un problema físico o mecánico. Ocurre porque los músculos de la parte posterior de la garganta se relajan de más, la lengua cae hacia atrás o el tejido blando colapsa, bloqueando físicamente el paso del aire. La AOS es la forma más común de apnea.
Apnea central del sueño
La apnea central del sueño es una alteración en el control respiratorio del sistema nervioso central. Aquí la garganta no se cierra, sino que el cerebro no envía bien la señal a los músculos respiratorios para que se muevan y el ciclo se detiene. La apnea central suele estar asociada a otras condiciones, como insuficiencia cardíaca, accidentes cerebrovasculares o el uso de ciertos medicamentos como los opioides.

La roncopatía, un problema muy frecuente
La roncopatía es un espectro dentro de los trastornos respiratorios del sueño cuyas principales manifestaciones son los ronquidos y la apnea. Según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), la roncopatía afecta al 49 % de los hombres y al 25 % de las mujeres de mediana edad en España. Con respecto a la apnea, la misma SEPAR dice que alrededor del 1 – 1,3% de la población española está diagnosticada y en tratamiento de apnea del sueño, pero el infradiagnóstico es muy elevado y la prevalencia real estimada es mucho mayor. Si nos fijamos en estimaciones globales modernas, los datos son todavía más llamativos. Un análisis publicado en The Lancet calculó que en el mundo alrededor de 936 millones de adultos de 30 a 69 años podrían tener apnea obstructiva del sueño.
La roncopatía también afecta a los niños
Aunque puede parecer un problema muy de adultos, y es cierto que es más frecuente con la edad, también puede afectar a niños. La obesidad infantil o tener unas amígdalas o adenoides grandes puede favorecer este trastorno en los más pequeños. Y aunque puede reducirse a simples ronquidos, esto puede derivar en falta de sueño, problemas de conducta, peor atención, respiración bucal o incluso aumentar el riesgo de hipertensión en un futuro. Por ello, la cirugía de amígdalas y adenoides es una de las opciones más frecuentes en pediatría cuando está indicada.
Causas de los ronquidos y la apnea
Ahora bien, ¿por qué unas personas roncan y otras no?, ¿por qué unas tienen apneas y otras no? La explicación principal está en la vía aérea superior. Cuando nos dormimos, toda la musculatura se relaja y si el paciente tiene una garganta estrecha, una lengua que se cae hacia atrás, un paladar blando muy colapsado, una mandíbula retraída o ciertos rasgos anatómicos que favorecen el cierre de la vía aérea, ese conducto por donde entra el aire se estrecha todavía más y entonces aparece el ronquido o directamente la apnea.
Factores de riesgo
Entre los factores de riesgo más importantes están el sobrepeso, la edad, la congestión nasal, el alcohol, el tabaco, el uso de ciertos sedantes, los antecedentes familiares, la menopausia, la insuficiencia cardíaca o los trastornos neurológicos. Además, hay determinadas características anatómicas craneofaciales como la retrognatia o una vía aérea más estrecha que pueden influir en este tipo de trastornos.
La roncopatía y su relación con la fisonomía
Y es que hay una relación importante entre la estructura facial y la roncopatía. Importa el tamaño de la lengua y del paladar, la relación entre el maxilar y la mandíbula, incluso la mordida y la estructura facial puede darnos pistas. Por eso existe la medicina dental del sueño, una especialidad de la odontología orientada al diagnóstico y tratamiento de problemas relacionados con el sueño. Porque muchas veces el problema no está solo en cómo duermes, sino también en cómo está conformada tu vía aérea. Por ello, los dentistas debemos estar formados para detectar signos y síntomas de trastornos respiratorios del sueño y participar en el manejo de los dispositivos orales cuando estén indicados.

Síntomas de la apnea del sueño
Otro de los problemas de las apneas es la dificultad que tiene el propio paciente para saber si padece este trastorno, especialmente si duerme solo. Diversas sociedades médicas recogen como signos típicos los ronquidos intensos, la sequedad de boca, las pausas respiratorias observadas, los despertares con sensación de ahogo, la somnolencia diurna excesiva, la cefalea matutina, la irritabilidad y los problemas de concentración. Si el paciente duerme con alguien, además de fuertes ronquidos, el acompañante puede escuchar silencios raros, resoplidos o la sensación de que se está ahogando.
Consecuencias para la salud de la roncopatía
Más allá de esa posible irritabilidad y sensación de cansancio, hay que tener en cuenta que la apnea se asocia a problemas cardiovasculares, hipertensión arterial, peor control metabólico, deterioro de la calidad de vida y mayor riesgo de accidentes por somnolencia. Esto no es casualidad, cada parada respiratoria obliga al cuerpo a reaccionar y sube el estrés fisiológico, un episodio que si se repite noche tras noche puede tener consecuencias.
Cómo se diagnostica la AOS
Entonces, ¿cómo se diagnostica? Lo primero es sospecharlo, lo segundo es estudiarlo. En la mayoría de los casos se puede hacer un estudio domiciliario con aparatos portátiles que registran parámetros durante la noche: saturación de oxígeno, pulso, apneas e hipopneas, ronquidos y postura. Y con estos datos se puede clasificar la gravedad. De forma general, se considera apnea leve cuando hay entre 5 y 14 eventos por hora, moderada entre 15 y 30 y grave por encima de 30. Mientras que muchos casos leves pueden manejarse desde una consulta dental con un enfoque adecuado, los graves suelen derivarse a una unidad del sueño.

Cómo tratar la apnea del sueño y roncopatía
Es importante tener en cuenta que no todos los pacientes van a necesitar lo mismo ni deben tratarse de la misma manera: esto depende de cada caso, de la gravedad, de la anatomía, del peso, de si la persona toleró o no ciertas terapias.
La máquina CPAP, el tratamiento más efectivo
El tratamiento más conocido es la CPAP, una máquina que suministra aire a presión a través de una mascarilla para mantener abierta la vía aérea y evitar el colapso. Sigue siendo el tratamiento de referencia en muchos casos moderados y graves, sobre todo cuando queremos el control más eficaz de la apnea. El problema es que no todo el mundo la tolera bien, no se adaptan a ella y la abandonan.
Los dispositivos intraorales también pueden ayudar
Los médicos especializados en salud del sueño también pueden remitir al paciente a un dentista o un ortodoncista para adaptar un dispositivo oral a medida. Estos aparatos pueden adelantar ligeramente o mantener la mandíbula en posición mientras duerme, evitando que la vía aérea se cierre tanto. Son como unas férulas modernas, cómodas y regulables. Es importante insistir en que están hechos a medida y requieren un seguimiento por parte del dentista, por lo que no vale cualquier férula comprada por internet. Están indicados para tratar la apena leve o moderada o para los pacientes que tengan intolerancia a la máquina CPAP.
Cirugía para tratar las apneas
En algunos casos también puede ser necesaria la cirugía. Por ejemplo, si hay amígdalas muy grandes, alteraciones anatómicas marcadas o situaciones en las que se plantea cirugía del paladar, avance maxilomandibular u otros abordajes según cada paciente. Como ya hemos comentado, la cirugía de amígdalas y adenoides puede ser especialmente relevante en niños que padecen roncopatía por este motivo.
Otras recomendaciones para pacientes con roncopatía
Además de estos tratamientos profesionales, existen una serie de hábitos que pueden ayudar al paciente con este problema. Perder algunos kilos puede ser un antes y un después si hay sobrepeso, pero también ayudan medidas como dormir de lado, reducir el alcohol por la noche, dejar de fumar, hacer ejercicio y tratar la congestión nasal cuando existe.
Tratamiento de los ronquidos y apneas del sueño en A Coruña
Si roncas mucho y / o padeces apneas del sueño y vives en A Coruña o alrededores, en nuestro centro médico dental estamos especializados en este tipo de trastornos. Pide cita sin compromiso.
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